Buenas prácticas para finanzas personales de hondureños después de la crisis generada por la Pandemia de COVID-19


22 Nov, 2022
En Honduras, como en todos los países del mundo, el impacto generado por el virus de COVID-19 fue extremadamente negativo para los diferentes niveles económicos y sociales, donde los indicadores de pobreza, desempleo, entre otros, se agravaron a tal extremo que fue necesario adoptar medidas, aparte de las recomendadas para evitar los contagios, que conllevaran en primer lugar a mantener los empleos ya establecidos y gestionar nuevas maniobras para reducción de los indicadores, como ser: teletrabajo, subsidios para la canasta básica, gestión de ayudas y financiamientos internacionales, etc.

Las estrategias gubernamentales ayudan a mantener a flote a las empresas y los sistemas de un país (financiero, educativo, salud, etc.), pero es necesario para ser afines a los deseos de mejora colectiva, realizar prácticas que maximicen las oportunidades y recursos financieros y de esa manera ser consecuentes con la “nueva realidad”. Algunas prácticas de aplicabilidad general que se sugieren son:

  1. Aprovechamiento del teletrabajo: muchas empresas privadas o públicas han mantenido esta modalidad de la cual se ha visto que puede tener una reducción en los gastos personales y familiares de alimentación, transporte, a excepción de costes de compra de equipo informativo y gastos en internet, los cuales a largo plazo son oportunidades para reducción de gastos e inclusos emprendimientos de forma digital.

  2. Emprendimientos: ante la necesidad de reactivar la economía, una forma de darse publicidad que se popularizó fue el uso de las redes sociales, las cuales dieron una luz a la nueva manera de hacer negocios, es por ello que su uso puede ser provechoso para iniciar actividades mercantiles o servicios que la población necesite y con ello diversificar los ingresos.

  3. Estructurar ingresos y gastos mensuales: llevar control de ingresos y gastos es una herramienta que permite mantenerse en los parámetros presupuestados, ya sea que los gastos sean fijos o variables, y determinar si estos son necesarios o si pueden reemplazarse por otros de menor costo. Es de mencionar que se debe establecer un límite de gastos aceptable de acuerdo con el monto de ingresos, y que al sobrepasarse se genere una alerta para no excederse de lo meramente necesario.

  4. Precaución con los gastos hormigas: existen gastos que se realizan fuera del presupuesto. Generalmente, estos gastos son de consumo para alimentos no necesarios para la dieta diaria, vestimenta, accesorios o joyería, que si bien es cierto van de conformidad al gusto personal, ocasionan una salida de dinero no planificado.

  5. Cuidado con los financiamientos: si bien es cierto son muy buenos para realizar inversiones de bienes, de consumo o para emergencias familiares, hay que tener en consideración que deben ser destinados exclusivamente para tales fines. Se debe analizar el gasto adicional por los intereses que implicarán una salida de efectivo, mismos que deberán ser considerados a futuro, ya que privarán de otras necesidades de efectivo.

  6. Cultivar el hábito del ahorro: parte de nuestros ingresos deberían ser destinados al ahorro, pero eso se logrará si tenemos orden y somos disciplinados con nuestros ingresos y gastos, y si la diferencia entre estos dos arroja un resultado positivo se debe tomar en consideración los diferentes beneficios de tener cuenta para escoger alguna institución financiera, poder depositarlos y contar con ello en momentos de emergencia. Es muy importante informarse de los portafolios con los que cuentan las instituciones financieras, para saber cuál será más provechoso en el futuro.

  7. Crear inversiones: hoy en día existe una amplia gama de oportunidades de inversiones con las cuales se puede tener una mayor utilidad a largo plazo. En primer lugar, invertir en un fondo de pensiones es un buen comienzo, ya que con ello se asegura tener una vejez digna. De igual manera, comprar seguros médicos puede asegurar de cualquier otro imprevisto que permitan subsidiar parte de los gastos venideros. Por último, tener la oportunidad de invertir en bolsa es el futuro en el mundo, donde cada vez la globalización va generando esa necesidad de contar con fondos cada vez con mejor disponibilidad y cobertura, además que en su mayoría esas inversiones arrojan sustanciosos rendimientos.


En conclusión, estas son sólo algunas de las sugerencias como buenas prácticas para contar con finanzas personales saludables, de ellas se puede escoger las que mas se apegue al nivel de ingresos, existencia de facilidades e información de estas. Una última sugerencia, no financiera, es estar siempre en constante preparación, tomar cursos, diplomados o grados académicos más especializados que prepararán para los desafíos futuros y simultáneamente mejorar las oportunidades de nuestros ingresos financieros y monetarios.

 

Bayron Josué Rodríguez Zelaya

Licenciado en Contaduría Pública y Finanzas

Maestrante de Finanzas en la Universidad Tecnológica Centroamericana (UNITEC)
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